
Contexto
El concepto de “transición justa” en el sector del plástico, análogo a su aplicación en el sector de la energía, implica un cambio estratégico por el que se priorizan la equidad social y la sostenibilidad ambiental en la planificación y la implantación de una economía sostenible del plástico.1 A lo largo del último siglo, el concepto ha evolucionado desde un movimiento sindical hasta convertirse en una aspiración clave y una estrategia de gobernanza explícitamente vinculada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.2 Los principios de la transición justa son fundamentales para garantizar que las iniciativas destinadas a mitigar la contaminación por plásticos se lleven a cabo de forma justa, equitativa e inclusiva, protegiendo los medios de vida de las comunidades y los trabajadores afectados en toda la cadena de valor del plástico.