
Contexto
El actual modelo económico convencional para los productos plásticos es lineal: extraer materias primas finitas (como los combustibles fósiles), fabricar productos y generar desechos que hay que eliminar. La economía circular es un modelo alternativo que promueve que los desechos son un “recurso.”3 Se trata de un “marco de soluciones sistémicas […] que se basa en tres principios: eliminar los desechos y la contaminación, hacer circular productos y materiales (en su valor más alto) y regenerar la naturaleza.”4 Esto supone un proceso totalmente distinto desde la extracción, diseñado para evitar la generación de desechos y mantener el material en circulación el mayor tiempo posible mediante la reutilización, la reparación, el acondicionamiento, el reciclaje y la recuperación de los productos al final de su vida útil.5 Este modelo circular se presenta como una solución para reducir la contaminación por plásticos manteniendo el plástico dentro del sistema económico por su diseño y podría representar un modelo potencialmente más responsable desde la perspectiva ecológica. Este concepto debe desarrollarse mediante prácticas económicas y ambientales sostenibles.