
Contexto
La responsabilidad ampliada del productor es un planteamiento político que incentiva y amplía la responsabilidad de los productores (incluidos fabricantes, importadores, distribuidores, propietarios de marcas y minoristas) para que tengan en cuenta el impacto de sus productos en la fase posterior al consumo.1 La responsabilidad ampliada del productor se basa en el principio de que quien contamina debe asumir los costos de gestión y mitigación de los efectos ambientales de sus productos. En los dos últimos decenios, este planteamiento ha evolucionado para incluir consideraciones sobre la sostenibilidad del uso de los recursos, los procesos de fabricación y el diseño de los productos,2 Los programas de responsabilidad ampliada del productor pueden ser obligatorios o voluntarios y suelen englobar diversas formas de responsabilidad organizativa, el establecimiento de sistemas de retorno o depósito y devolución, y mecanismos de financiación para financiar las actividades de gestión de desechos.